Cómo hacer pausas activas divertidas en la empresa

Sensibilizar a las personas sobre la importancia las pausas activas puede ser todo un reto. Sin embargo, planear al detalle la logística de las sesiones puede llegar a ser abrumador. Por eso, en este artículo te presentamos unos tips útiles que podrás tener en cuenta y saber cómo hacer pausas activas en tu empresa.

Objetivo de las pausas activas

Lo primero que debes tener en cuenta es que cualquier actividad puede ser una pausa activa si trabajas en función del objetivo trazado.

Cuando realizamos una pausa activa usualmente lo hacemos porque queremos ser más activos o porque queremos relajar nuestro cuerpo. No importa cuál sea el motivo, lo importante es trazar una meta y trabajar en función de ella.

Un programa de pausas activas con un objetivo sólido suele tener en cuenta dos aspectos del trabajador. Por un lado las expectativas personales y por el otro las necesidades de acuerdo a su perfil ocupacional. Recuerda, no todas las personas buscan lo mismo con las pausas activas.

Por eso realizar un diagnóstico de expectativas es una estrategia bastante útil para lograr comprender lo que tu audiencia quiere. Si eres la persona encargada de liderar las pausas activas, no dejes de lado las expectativas de tus asistentes.

Un objetivo suele abarcar las expectativas personales y las necesidades del cargo

A lo anterior agrega las necesidades reales. Analiza el perfil laboral de las personas que deciden participar en tu pausa activa.

Tomemos como ejemplo un grupo de operarios de planta que pasan largas horas frente a un monitor vigilando una operación. Es muy probable que estén expuestos a una fatiga mental constante debido a los altos niveles de concentración.

En este caso, tus participantes se benefician bastante de una actividad que tenga como fin la relajación de los músculos oculares.   

No te sorprendas si no logras ver cambios o mejoras luego de una sesión o dos. Para ver cambios notorios muy seguramente necesitarás de al menos cinco sesiones.

Por ende, sé paciente, persistente. Organiza tu tiempo de forma eficiente para poder llevar a cabo las actividades que planeaste y así lograr resultados deseados.

Define actividades entretenidas para tu programa de pausas activas

Indudablemente las actividades que realices serán fundamentales para el éxito de tu programa de pausas activas en el largo plazo.

La pausa activa no se trata de movilizar y activar grupos musculares involucrados en nuestras actividades cotidianas. Se trata de actividades que impacten nuestro bienestar físico y mental. 

Por lo tanto cuando planifiques tu sesión no te limites a realizar actividades genéricas de estiramiento o movilización articular. Por el contrario, trata de ser más inclusivo y realiza actividades pasivas que mejoren el bienestar mental.

Pensemos en el grupo de operarios de planta. Para alcanzar el objetivo propuesto de relajación ocular, puedes realizar una actividad pasiva. Por ejemplo la aplicación de masajes oculares con máscaras de frío y paños húmedos es una idea buena.

Por lo tanto, deja que tu imaginación y creatividad vuelen. Considera actividades dinámicas, lúdicas o interactivas en las cuales tus participantes interactúen entre sí o realicen de manera individual.

Si crees que no eres capaz de crear una actividad lo suficientemente interesante, no te preocupes. Hoy en día existen muchos recursos digitales que ayudarán a estimular tu creatividad y te proporcionarán ideas únicas que podrás utilizar a tu antojo.

Define la duración de tus pausas activas

El tiempo que dediques a tu pausa activa dependerá en gran medida de tu objetivo trazado. Por ejemplo si buscas reducir la fatiga física, 10 a 15 minutos de estiramientos serán suficientes para lograr una relajación. 

En cambio, si el objetivo es aumentar el nivel de actividad física, 20 o 30 minutos de actividad serán ideales para activar el metabolismo. En este caso, el gasto calórico será proporcional al tiempo que inviertas en estas actividades. Esto quiere decir que entre más tiempo dediques a esta actividad, mucho mejor.

Tus actividades no deben estar diseñadas con base a la duración de la sesión, sino al contenido de la misma. Así, en algunas ocasiones requerirán de 15 minutos, mientras en otras ocasiones necesitarás invertir al menos 30 minutos.

Curiosamente hasta hace unos años atrás se creía que para poder obtener beneficios era necesario realizar actividad física contínua durante al menos 30 minutos diarios, 3 veces a la semana.

Sin embargo, investigaciones recientes han revelado que la acumulación de períodos cortos de movimiento pueden llegar a generar los mismos beneficios que se obtienen al realizar actividad física contínua durante 30 minutos. Esto significa que si tu audiencia no tiene 30 minutos continuos disponibles, puedes distribuir la actividad en tres segmentos durante la jornada laboral y obtener los mismos resultados. 

Busca el momento ideal

El tiempo que inviertes en la sesión de la pausa activa, el momento en el cual la ejecutas también es relativo pero crucial. El momento ideal para realizar tu actividad dependerá de la disponibilidad y carga laboral de tus participantes.

Si tu pausa activa está dirigida a operarios de planta, es probable que el momento ideal para tu actividad sea hacia la mitad de la jornada.

Si tenemos en cuenta que estos trabajadores sufren de fatiga mental, entonces realizar la actividad al inicio de la jornada sería prácticamente inútil. Es muy probable que en este punto no exista fatiga aún. Por otro lado, si realizas la actividad al final de la jornada, sería ya muy tarde.

Ahora, si piensas en los trabajadores del call center, es muy probable que su disponibilidad de tiempo esté restringida a tan solo 10 minutos de descanso, lo cual no sería suficiente para lograr tu objetivo.

Entonces, el momento ideal para una pausa activa con este grupo de trabajadores sería antes de iniciar la jornada o una vez ésta haya finalizado.

Existen recursos digitales que te ayudarán a encontrar el momento ideal para llevar a cabo la pausa activa y agendar tus actividades. Uno de estos es Doodle, una herramienta que te puede ahorrar dolores de cabeza logisticos.

Escoge el lugar adecuado para tu programa de pausas activas

Las pausas activas se pueden realizar en cualquier lugar. Desde un escritorio, un corredor, un patio, hasta inclusive la cocina o cafetería de tu empresa. Lo importante es que el espacio que tengas disponible se ajuste a las necesidades de tu actividad y los requerimientos de tu asistentes.

Si volvemos al ejemplo de los operarios de planta seguramente el espacio ideal podría ser su misma oficina. Sin embargo, si pensamos en los trabajadores del call center lo más seguro es que el entorno propicio para la actividad sea un lugar amplio.

No olvides la importancia de las condiciones ambientales del lugar ya que pueden impactar en la calidad de la misma. Aspectos como la ventilación, la iluminación, el sonido, la vibración o la temperatura son fundamentales para brindar confort a tus asistentes durante el desarrollo de la actividad.

Cualquiera que sea el lugar, recuerda tener en cuenta los riesgos potenciales asociados al desarrollo de la actividad. Piensa en posibles deslizamientos o caídas debido a condiciones ambientales como la lluvia o aspectos de la infraestructura como lozas resbaladizas o la presencia de escalones que puedan causar algún daño a tus participantes.

Genera expectativas sobre el programa de pausas activas

Saber lo que motiva a tu audiencia te permitirá crear expectativas y así lograr su participación. Ten presente que la forma en que comuniques los beneficios de tu actividad hará que tu audiencia participe o no en ella.

Por ejemplo, si la audiencia de tu pausa son los trabajadores del call center, puedes contextualizar los beneficios de la actividad al enviar un comunicado días previos haciendo referencia a la cantidad de calorías que se queman en los 20-30 minutos de actividad y cómo esto puede beneficiar dada la naturaleza de su ocupación.

Utiliza canales de comunicación formales como el correo electrónico o chat de tu empresa o informales como Whatsapp para lograr esto, y aprovecha para invitar a más personas y expandir tu panel de asistentes.

Como líder de pausas activas debes asegurarte de que tus participantes además de disponer de las habilidades requeridas para desarrollar la actividad, dispongan de los recursos o del soporte necesario o requerido para las mismas. Si alguna vez has competido en un videojuego contra la computadora, sabrás lo importante que es elegir el nivel adecuado de dificultad del juego.

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Es muy probable que si el juego es muy fácil y venzas con facilidad a la computadora, el juego se torne aburrido y seguramente dejes de jugar. Ahora, si sucede lo contrario y ella te vence fácilmente, es probable que te frustres y termines ¡rompiendo la consola! 

Entonces, ¿cómo evitar estas dos situaciones? Sencillo, encuentra un punto intermedio. No hay nada más entretenido que participar en actividades que pongan a prueba nuestras habilidades físicas y mentales (claro está, siempre y cuando estén a nuestro alcance). 

Desde este punto de vista es fundamental tener en cuenta aspectos sociodemográficos como la edad, ocupación, sexo, nivel de educación y aptitudes físicas cuando planifiques la actividad ya que si los dejas pasar por alto podrías desmotivar a tus participantes.

Comunica los lineamientos de la actividad

Cerciórate de dar a conocer cualquier tipo de información que sea relevante para tu audiencia. Explicar la dinámica de la actividad de forma anticipada es conveniente ya que le da la oportunidad a las personas de prepararse emocionalmente o psicológicamente.

Encontrarás personas que prefieran actividades grupales, pero no  actividades individuales, o viceversa lo cual puede indisponer si no se sabe de forma anticipada.

Por otro lado, si tu pausa activa consiste por ejemplo en una actividad física de 30 minutos es muy probable que tu audiencia esté más cómoda con algún tipo de vestimenta apta para la ocasión, como camiseta, tenis o sudadera.

Cuando planifiques una sesión de actividad física, comunica de forma anticipada la información que tus participantes deben saber o tener en cuenta para participar voluntariamente.

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Si alguna vez has firmado un consentimiento informado sabrás lo importante que es conocer los objetivos, beneficios e inclusive riesgos de alguna actividad o procedimiento. Es probable que algunos de tus colegas padezcan de alguna condición que se pueda exacerbar con la realización de cierto de tipo de actividades.

Por ende, es ético indicar las indicaciones o contraindicaciones de las actividades que se pretenden realizar. Esto permite que tus asistentes decidan por si mismos si les he conveniente participar o no.

En definitiva, saber los detalles de cada actividad les dará la libertad de decidir si quieren participar, y te facilitará la logística de la actividad. No obstante, debes ser cauteloso ya que si defines requerimientos muy específicos puedes desanimar a tus participantes, lo que puede disminuir el nivel de participación.

Crea un movimiento pro “pausa activa”

La ejecución de una pausa activa requiere de personas capacitadas y conocedoras del tema. La misión de un líder de pausas activas es sensibilizar a la gerencia y a los empleados de los beneficios. Esta persona debe convertirse en un portavoz, transmitir un mensaje de bienestar y tener poder de persuación.

Finalmente, ten en cuenta que para modificar ese imaginario y romper con el esquema convencional es fundamental estructurar un programa sólido. Para que el programa sea viable y sostenible, la estructura debe incluir al menos objetivos, actividades, cronograma e indicadores. Sin estos elementos clave, las pausas activas no serán otra cosa más que una pérdida de tiempo y de dinero.